La Creacion de las Maquinas por el Hombre para Solucionar Necesidades
Si hacemos mención de la palabra maquinaria, hacemos referencia a una serie cosas que realizan actividades por medio de las cuales se produce el funcionamiento de un “algo”. Ese “algo” puede ser pueden ser objetos o el mismo ser humano.
Por ejemplo, la maquinaria de un reloj es la que esta compuesta por varios engranajes que llevando un ritmo adecuado permiten el caminar de las manecillas que calculan el tiempo en el que vivimos. El tamaño de la maquinaria dependerá del artículo. Muchas son las maquinarias que sustituyen el trabajo del hombre, y además producen en grandes cantidades. Un ejemplo de ello son las máquinas de las tortillerías que consiste en una especie de torteadora que aplana la masa y luego la pasa por un cortador redondo para dar la forma a las tortillas, después, la misma maquinaria pasa las tortillas crudas en una especie de comal en donde cuecen las tortillas y luego las saca de ella para que la vendedora las acomode y forme los cerros de tortillas.
La maquinaria más maravillosa es el cuerpo humano, ya que por la conformación de toda la serie de células, órganos, sistema digestivo, circulatorio, nervioso, y todo aquello puede formar al ser humano, que lo permite hablar, moverse, crecer, respirar, tener emociones, y evolucionar.
Sin embargo el ser humano no se ha conformado con haber creado las maquinarias que solventen sus necesidades básicas. Además ha diseñado y creado prototipos de robots que reproducen las funciones de algunos seres vivos, por ejemplo de animales como perros los cuales reaccionan ante sonidos o indicaciones, esto es para artículos de compañía; pero también han salido al mercado muñecas que simulan actitudes de bebés, que funcionan como simuladores para los adolescentes en las clases de orientación y concientizar sobre los embarazos en edades tempranas.
La tecnología avanza a pasos agigantados y las máquinas cada vez facilitan más la vida de nosotros, pero sin lugar a duda también los desplaza en sus empleos, sin embargo el hombre en su hambre de reproducir máquinas tan perfectas como el cuerpo humano no se detendrá en ánimos de seguir explorando sus capacidades.
